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Por qué nos gusta
San Juan de Gaztelugatxe es uno de esos lugares que parecen sacados de una leyenda. El sendero recorre la costa de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, ofreciendo impresionantes vistas de los acantilados y del océano Atlántico. Cruzar el puente de piedra y subir los 241 peldaños hasta la antigua ermita es una experiencia inolvidable, aún más conocida gracias a Juego de Tronos, donde este espectacular enclave se convirtió en Rocadragón (Dragonstone). La combinación de naturaleza salvaje, historia, espiritualidad y paisajes costeros convierte esta excursión en una de las más bellas del País Vasco. - Tiempo de recorrido: 1 h 30 min – 2 h
- Dificultad: Fácil
- Longitud: 3 km
- Desnivel: 220 m
- Transitabilidad: A pie
- Coste: 0
- Nuestro consejo: Reserva con antelación tu entrada gratuita durante los periodos de mayor afluencia, especialmente en verano y los fines de semana o festivos. Lleva calzado de senderismo o zapatillas cómodas con buena adherencia, ya que el recorrido incluye fuertes pendientes y numerosos escalones. Lleva suficiente agua y protección solar, ya que gran parte del sendero está expuesto al sol. Visita Gaztelugatxe a primera hora de la mañana o al final de la tarde para evitar las horas de mayor afluencia y disfrutar de la mejor luz para hacer fotografías. Si hace viento o llueve, extrema la precaución en los escalones de piedra, que pueden resultar resbaladizos.
San Juan de Gaztelugatxe es uno de los lugares más emblemáticos del País Vasco y una de las excursiones más espectaculares de la costa atlántica española. Situado entre Bilbao y Bermeo, este impresionante islote rocoso está unido al continente por un antiguo puente de piedra y una espectacular escalinata de 241 peldaños que conduce hasta la ermita de San Juan Bautista, suspendida entre el cielo y el océano.
El nombre Gaztelugatxe proviene del euskera y significa "castillo sobre la roca", una denominación que describe perfectamente este promontorio que domina el mar Cantábrico. La tradición cuenta que fue precisamente aquí donde desembarcó San Juan Bautista, dejando tres huellas milagrosas sobre la roca durante su ascenso hasta la cima. Una de ellas todavía puede verse cerca de la ermita y, según la leyenda, colocar el pie sobre ella trae buena suerte.
La ruta comienza en el aparcamiento principal, desde donde parte un sendero bien señalizado que atraviesa praderas y acantilados con magníficas vistas al océano Atlántico. El primer tramo del recorrido es de bajada y permite admirar el islote y el sinuoso puente de piedra que lo une a la costa desde distintos miradores panorámicos.
Tras unos 20 minutos de caminata se llega al puente, desde donde comienza la subida hacia la ermita.
La parte más emocionante de la excursión es, sin duda, la escalinata de 241 peldaños, que asciende por la roca ofreciendo vistas cada vez más espectaculares de los acantilados de Bizkaia y de las olas rompiendo al pie del islote. Cada curva regala una perspectiva diferente e invita a detenerse para hacer fotografías o simplemente contemplar el paisaje.
La ermita situada en la cima tiene orígenes muy antiguos. Aunque el edificio actual es fruto de sucesivas reconstrucciones, se cree que el primer lugar de culto data, al menos, del siglo IX. A lo largo de su historia ha sido monasterio, puesto de vigilancia y fortificación contra los ataques de los piratas, además de lugar de devoción para pescadores y marineros, que aún hoy encomiendan su protección a San Juan antes de hacerse a la mar.
Según la tradición, una vez en la cima es posible hacer sonar tres veces la campana de la ermita como símbolo de buena suerte, aunque esta costumbre puede suspenderse temporalmente para proteger la nidificación de las aves marinas que habitan los acantilados de los alrededores. Desde los miradores junto a la ermita se disfruta de una extraordinaria panorámica de la costa vasca y de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
La fama internacional de San Juan de Gaztelugatxe se disparó gracias a la serie Game of Thrones, que en su séptima temporada lo transformó digitalmente en Rocadragón (Dragonstone), la fortaleza de Daenerys Targaryen. Aunque el castillo fue añadido mediante efectos especiales, la espectacular escalinata y el paisaje que la rodea son completamente reales, convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados del norte de España.
La excursión requiere una condición física mínima. El recorrido tiene aproximadamente 3 km entre ida y vuelta, con un desnivel de unos 220 metros, e incluye un descenso inicial seguido de la subida final hasta el aparcamiento. Se recomienda llevar calzado de senderismo o de montaña con buena adherencia, suficiente agua —especialmente durante los meses de verano— y consultar la previsión meteorológica antes de la visita, ya que el viento y la lluvia pueden hacer que la subida resulte más exigente.
Para proteger este extraordinario patrimonio natural y cultural frente al sobreturismo, el acceso a San Juan de Gaztelugatxe está regulado. Durante los días de mayor afluencia es necesario reservar gratuitamente la entrada en la web oficial de la Diputación Foral de Bizkaia. El número de visitantes está limitado a 1.462 personas al día, una medida que contribuye a preservar el ecosistema costero, reducir la erosión de los senderos y garantizar una experiencia de visita más agradable y sostenible. En determinadas épocas del año o a primeras horas de la mañana también puede ser posible acceder sin reserva, aunque esta posibilidad no está garantizada y depende de la afluencia de visitantes y de las indicaciones del personal presente en el lugar. Por este motivo, siempre es recomendable consultar el calendario de acceso y reservar con antelación.
Después de llegar a la ermita, puedes regresar al aparcamiento por el mismo camino o continuar a pie por la espectacular costa. Un hermoso sendero panorámico conecta San Juan de Gaztelugatxe con la playa de Bakio o con el Faro de Matxitxako, recorriendo los acantilados y ofreciendo magníficas vistas del océano Atlántico. El itinerario completo tiene una longitud aproximada de 5,7 km, con un desnivel de 220 metros, y es una excelente opción para quienes deseen prolongar la excursión inmersos en la naturaleza del litoral vasco.
Al finalizar la caminata, merece la pena visitar el pintoresco puerto de Bermeo, explorar la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, reconocida por la UNESCO por su extraordinario patrimonio natural, o disfrutar de un descanso en la playa de Bakio, famosa por sus largas olas y muy apreciada por los surfistas.
Autora: Silvia Ombellini